Maduro ideas...Tengo planes...
Me gustaría poder hacer, en mi vida... unas dos millones de cosas, pero de las de ¡toma ya!!; no se... como Anita, tirarme a Beckam, como Penélope Cruz comprarme un vestido años 50 de Dior... y otras muchas más y también algo menos frívolas, como aprender a pintar, o llevar a cabo un diseño técnico que tengo en mente...
tantas cosas...
Otra idea que ronda mi cabeza últimamente es dar carpetazo a este blog, va a cumplir un año, y creo que es demasiado tiempo en el mismo sitio, en esta faceta me voy a permitir ser nómada , ya que en otras, no puedo serlo todo lo que me gustaría.
Me gusta ser nómada, me gusta hasta la palabra. Hay una especie de pelireportaje que me encanta: "Nómadas del viento" pájaros que migran cada vez que cambia la estación, y yo adoro a esos pájaros, algunos capaces de volar durante miles de kilómetros para cambiar de territorio, los hay de todos los tamaños y colores, cigüeñas, golondrinas, y cualquier otro bicho viviente al que le guste cambiar de aires con frecuencia.
La cara oculta nació con el deseo de que fuese un territorio muy muy privado, y muy íntimo, y así ha sido.
Debo agradecer a todo el que ha pasado por aquí, que me haya dedicado su tiempo, y sólo espero que en alguna ocasión hayáis sonreído, os hayáis horrorizado, aburrido o puede que emocionado, en cualquier caso, cada una de vuestras impresiones, han sido un pellizco de tiempo que de una u otra forma me ha llegado vivo.
He tratado también de contar los que pienso o siento por cada uno de vosotros en algunos post, tal vez no siempre he sido muy clara, pero igual si leéis más despacio...
Me tomaré unos días de vuelo para trasladarme a otra parte.
Dejaré lacaraoculta aquí, tal cual, para que de vez en cuando alguien nuevo tropiece con ella, y puede que algún día, la lean mis hijos y conozcan un poquito más a su madre, o puede que no, eso dependerá del karma de cada uno, lo dejaré al azar.
Sigo pensando que todo aquel que se ha cruzado en mi vida de una manera o de otra es porque tenía que hacerlo, y trato de estar atenta a las señales que las personas que se cruzan en mi día a día y en aquello que me dan y que me piden.
Tengo ganas de divertirme, de viajar, navegar, leer, escuchar música, trabajar, cocinar, cuidar mis plantas, tomar el sol, aprender a bailar tango, reir, llorar de vez en cuando... en resumidas cuentas, seguir viviendo con alegría, giogia.
Y ya ha llegado el momento de cerrar la puerta, salgo y cierro la puerta despacito detrás de mí.
Seguro que volvemos a encontrarnos en mi nuevo alojamiento.
Buen viento y mejor suerte.
Sal




